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Feliz día de la madre
4 may 2014

25 jun 2013
Que despiste tengo, me voy a tener que buscar una libreta de esas tan monas que veo por los blog de scrap para apuntarme todo lo relacionado con el blog, porque este meitai lo hice hace un montón, incluso subí la foto a facebook y no me habia dado cuenta de que no hay escrito la entrada correspondiente para el blog.
No hay mal que por bien no venga, porque con el calor que está empezando a hacer, no hay duda de que ver este mei en color verde manzana refresca un poquito, ¿verdad?

29 may 2013
Este meitai ha durado menos en mis manos que un suspiro. Lo hice un día para entretenerme, ya que no tenía ningún pedido pendiente y me apetecía coser un rato. No había llegado ni a anunciarlo cuando una mamá se puso en contacto conmigo para preguntarme telas y colores. Le mandé la foto y le gustó tanto la tela estampada que decidió quedárselo por si más adelante no volvía a tener uno parecido.

17 may 2013
Desde un pueblo de Barcelona una mamá se puso en contacto conmigo para encargarme un meitai en rojo. Primero me mandó una foto de una tela de fondo blanco y algunos dibujos en rojo y negro para ver si se lo podía hacer similar, y si no encontraba nada parecido, le valía con que el cuerpo fuera blanco para pintarlo a mano.
Después de darme una vuelta por las tiendas donde suelo comprar, no encontré nada del estilo a lo que me proponía, pero me acordé de una tela de ikea que había visto en algunos blogs donde las foreras la habían pintado de diversos colores con muy buen resultado.
Después de darme una vuelta por las tiendas donde suelo comprar, no encontré nada del estilo a lo que me proponía, pero me acordé de una tela de ikea que había visto en algunos blogs donde las foreras la habían pintado de diversos colores con muy buen resultado.

26 abr 2013
Este mei naranja ha ido a parar a un hogar con gemelos, ambos tienen
cólicos del lactante y reflujo, por eso su mami pensó que utilizar un
mei les ayudaría a sentirse mejor, ya que en general se quejan menos
cuando están en posición vertical, y claro, no tiene nada que ver cargar
con un bebé en brazos, que tenerle colocadito en el mei tai para
repartir bien el peso y además tener las manos libres.
Con esta tela de muñequitos he hecho dos, uno combinado con loneta en color fucsia que hace unos días os enseñaba en otro post y este, que en realidad hice primero, combinado con naranja.
Con esta tela de muñequitos he hecho dos, uno combinado con loneta en color fucsia que hace unos días os enseñaba en otro post y este, que en realidad hice primero, combinado con naranja.

5 abr 2013
Cuando vi esta tela de mapaches me encantó y la compré sin tener muy claro donde la utilizaría. Luego, una vez en casa, y viendo como combinaba con un retal de loneta que tenía en color azul, decidí que la utilizaría para hacer un mei tai. Si no sabes qué es un Mei Tai, echa un vistazo a este post.

20 mar 2013
Ultimamente he estado cosiendo varios mei tais, ¿no sabéis lo que son? Bien, hasta hace unos meses yo tampoco, y vaya lo que me estaba perdiendo!! Primero os lo enseño y ahora os cuento en que consisten.
Este ha sido un encargo especial, porque la mamá en vez de querer un mei de estilo infantil, me propuso darme ella misma una tela que le había gustado mucho. Y la verdad que si al principio cuando la ví me pudo sorprender, una vez hecho puedo deciros que la mezcla de geisha, serpiente y calavera queda preciosa y muy original. La tela es de la colección Alexander Henry, tiene un algodón estupendo y yo diría que no ha encogido nada.
Este ha sido un encargo especial, porque la mamá en vez de querer un mei de estilo infantil, me propuso darme ella misma una tela que le había gustado mucho. Y la verdad que si al principio cuando la ví me pudo sorprender, una vez hecho puedo deciros que la mezcla de geisha, serpiente y calavera queda preciosa y muy original. La tela es de la colección Alexander Henry, tiene un algodón estupendo y yo diría que no ha encogido nada.

6 mar 2013
Con el post de hoy, inaguro nueva temática en el blog: Maternidad. No es que yo sea una experta, al fin y cabo mi bebé no tiene ni un año, en realidad me considero una madre recién estrenada, pero seguro que algo de lo que escriba os podrá resultar útil.
Hoy os voy a contar como mi preciosa cuna de Micuna, se ha convertido en una cuna de colecho improsivada.
Antes de nacer mi peque, su padre y yo nos pasamos algún que otro rato preparando su habitación, lo típico: pintar, poner un friso de color blanco, poner unas cortinas infantiles, montar la cuna...Y al final, os puedo decir que quedó muy bonita, tanto tanto, que mi bebé ha decidido no estrenarla.
Yo que antes pensaba que los bebés dormían mas tranquilitos en su habitación, ahora no veo el momento de hacerle la mudanza, porque claro, no me habían explicado lo entretenida que es la lactancia materna de madrugada , especialmente cuando tienes un hijo tragón encantado de estar enganchado de la teta de su madre a todas horas.
Por tanto, tengo que reconocer que en nuestro caso, el colecho llegó a nuestras vidas silencionamente y sin avisar, ya que para nada es lo que yo tenía en mente. Noche tras noche, fui rindiéndome a las delicias del sueño a la vez que mi chupóptero se alimentaba, hasta que llegó la noche en la que el pequeño traidor consiguió no rozar las sábanas de la cuna.
Hoy os voy a contar como mi preciosa cuna de Micuna, se ha convertido en una cuna de colecho improsivada.
Antes de nacer mi peque, su padre y yo nos pasamos algún que otro rato preparando su habitación, lo típico: pintar, poner un friso de color blanco, poner unas cortinas infantiles, montar la cuna...Y al final, os puedo decir que quedó muy bonita, tanto tanto, que mi bebé ha decidido no estrenarla.
Yo que antes pensaba que los bebés dormían mas tranquilitos en su habitación, ahora no veo el momento de hacerle la mudanza, porque claro, no me habían explicado lo entretenida que es la lactancia materna de madrugada , especialmente cuando tienes un hijo tragón encantado de estar enganchado de la teta de su madre a todas horas.
Por tanto, tengo que reconocer que en nuestro caso, el colecho llegó a nuestras vidas silencionamente y sin avisar, ya que para nada es lo que yo tenía en mente. Noche tras noche, fui rindiéndome a las delicias del sueño a la vez que mi chupóptero se alimentaba, hasta que llegó la noche en la que el pequeño traidor consiguió no rozar las sábanas de la cuna.










